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jueves, julio 10, 2008

9 de Julio de 1816


“¡Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia! No le parece a usted una cosa bien ridícula, acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por último hacer la guerra al soberano de quien en el día se cree dependemos. ¿Qué nos falta más que decirlo?” José de San Martín

domingo, noviembre 11, 2007

11 de Noviembre de 1887


Ejecución de los anarquistas de la revuelta de Haymarket (lucha por la jornada laboral de 8 horas en Chicago, EE.UU.). Escribió José Martí el día de la ejecución:
"Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable" José Martí

viernes, mayo 25, 2007

Sin paraguas ni escarapelas


El 24 de mayo por la noche, el coronel Saavedra y el doctor Castelli atraviesan la Plaza de la Victoria bajo la lluvia, cubiertos con capotes militares. Van a jugarse el destino de medio continente después de tres siglos de dominación española. Uno quiere la independencia, el otro la revolución, pero ninguna de las dos palabras será pronunciada esa noche(...)La mañana del 25, cuando muchos se han ido a dormir y otros llegan a ver "de qué se trata", el abogado Juan José Castelli sale al balcón del Cabildo y, con el énfasis de un Saint Just, anuncia la hora de la libertad. La historiografía oficial no le hará un buen lugar en el rincón de los recuerdos. El discurso de Castelli es el de alguien que arroja los dados de la Historia.Aquellas jornadas debían ser un simple golpe de mano, pero la fuerza de esos hombres provoca una voltereta que sacudirá a todo el continente. Dice Saavedra: "Nosotros solos, sin precedente combinación con los pueblos del interior mandados por jefes españoles que tenían influjo decidido en ellos, (...) nosotros solos, digo, tuvimos la gloria de emprender tan abultada obra (...) En el mismo Buenos Aires no faltaron (quienes) miraron con tedio nuestra empresa: unos la creían inverificable por el poder de los españoles; otros la graduaban de locura y delirio, de cabezas desorganizadas; otros en fin, y eran los más piadosos, nos miraban con compasión no dudando que en breves días seríamos víctimas del poder y furor español". La audacia desata un mecanismo inmanejable. Saavedra es un patriota, no un revolucionario, pero no puede oponerse a la dinámica que se desata en esos días. El secretario Moreno, un asceta de la revolución, dirige sus actos y sus órdenes a forzar esa dinámica para destrozar el antiguo sistema(...)En la primera junta gana la gauche primero y al temible mariscal Vicente Nieto más tarde. y la suya en (la acepción de "izquierda" se pronuncia, todavía, en francés): Moreno, Castelli y Belgrano son un bloque sólido con una política propia a la que por conveniencia se pliegan Matheu, Paso y el cura Alberti; Azcuénaga y Larrea sólo cuentan las ventajas que puedan sacar y simpatizan con el presidente Saavedra que a su vez los desprecia por oportunistas. Las discordias empiezan muy pronto, con las primeras resoluciones. Castelli parte a Córdoba y el Alto Perú como comisario político de Moreno, que no confiaba en los militares formados en la Reconquista. Es él quien cumple las "instrucciones" y ejecuta a LiniersBelgrano, el otro brazo armado de los jacobinos, va a tomar el Paraguay; no hay en él la cólera terrible de su primo, sino una piedad cristiana y otoñal que lo engrandece: en el Norte captura a un ejército entero y lo deja partir bajo juramento de no volver a tomar las armas. Manda a sus gauchos desharrapados con un rigor insostenible y no mata por escarmiento sino por extrema necesidad. Sufre sífilis, cirrosis y tiene várices, pero conserva la fe cristiana y el sentido del humor. Las victorias de Castelli en SuipachaTucumán afirman la posición de Moreno en la Junta, pero las catástrofes de fines de año aceleran su caída. Frente a frente, uno de levita y otro de uniforme, Moreno de Chuquisaca y Saavedra de Potosí, se odian pero no se desprecian "Impío, malvado, maquiavélico", llama el coronel al secretario de la Junta; y cuando se refiere a uno de sus amigos, dice: "El alma de Monteagudo, tan negra como la madre que lo parió" (...) Desde fines de agosto, Moreno ha hecho aprobar por unanimidad el Plan secreto de operaciones que recomienda el terror como método para destruir al enemigo emboscado. Ese texto feroz, por momentos descabellado, no se conoció hasta que a fines del siglo XIX. Eduardo Madero; el constructor del puerto; lo encontró en los archivos de Sevilla y se lo envió a Mitre. Para entonces, los premios y castigos de la historia oficial ya estaban otorgados y Moreno pasaba por un periodista y educador romántico influido por las mejores ideas de la Revolución Francesa. Pero es la aplicación de ese método sangriento lo que garantiza el triunfo de la Revolución. Hasta la llegada de San Martín la formación de los ejércitos se hizo a punta de bayoneta, la conspiración de Alzaga, como la contrarrevolución de Liniers, terminaron en suplicio y los españoles descubrieron, entonces, que los patriotas estaban dispuestos a todo: "Nuestros asuntos van bien porque hay firmeza y si por desgracia hubiéramos aflojado estaríamos bajo tierra. Todo el Cabildo nos hacía más guerra que los tiranos mandones del virreinato", escribe Castelli antes de ser llevado a juicio.
Extractos de "Sin paraguas ni escarapelas". Osvaldo Soriano

Gaceta oportuna


El 14 de Mayo de 1810 llegó al puerto de Buenos Aires el Misletoe con la orden de evacuar a los ingleses del puerto de Buenos Aires, pero lo más importante fue que trajo los periódicos ingleses al 24 de Febrero de 1810, en ellos se anoticiaba del ingreso de los franceses en Sevilla y su caída. Cisneros hace publicar una gaceta informando que aún se combate en Sevilla, pero llega a Montevideo la fragata París y se menciona en los periódicos la caída de Andalucía. No duró mucho la gaceta en cuestión.

Historia Argentina. Hamilton
Historia Argentina. José María Rosa

Apostillas de 1810


.La Revolución de Mayo costó 521 pesos. Se gastaron en la compra de tres relojes, la iluminación de las galerías y la comida.
.Los platos predilectos eran sopa de arroz, asado, matambre, sopa de fideos, puchero, carbonada, picadillo con pasas de uva, guisos, albóndigas, estofado y zapallitos rellenos. Además, las comidas finalizaban con un caldo que se servía en taza. ¿Las cosas dulces eran las preferidas en la época colonial? Se hacían bocadillos de papa o batata, cuajada, frutas, mazamorra y natilla.

.Levantar las copas para brindar, cambiar los cubiertos con el nuevo plato y saludarse estrechando la mano eran costumbres que se habían adoptado de los ingleses durante las invasiones
.Estaba mal visto que hombres y mujeres pasearan juntos. Debían hacerlo en grupos separados.


Historia Argentina (José María Rosa) www.educared.org.ar

jueves, agosto 17, 2006

17 de Agosto


"*No quiero manchar mi espada con sangre de mis hermanos.
*Si somos libres, todo nos sobra.
*La biblioteca está destinada a la ilustración universal, más poderosa que nuestros ejércitos para sostener la independencia.
*Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición.
*La ilustración y fomento de las letras es la llave maestra que abre la puerta de la abundancia y hace felices a los pueblos.
*Mi objeto desde la revolución no ha sido otro que el bien y la felicidad de nuestra patria y al mismo tiempo el decoro de su administración.
*En el último rincón de la tierra en que me halle estaré pronto a sacrificar mi existencia por la libertad.
*Deseo que todos se ilustren en los sagrados derechos que forman la esencia de los hombres libres.
*Los hombres no viven de ilusiones sino de hechos.
*Para defender la libertad se necesitan ciudadanos, no de café, sino de instrucción y elevación moral.
*Al hombre honrado no le es permitido ser indiferente al sentimiento de la justicia."

El legado de San Martín, Instituto Nacional Sanmartiniano.